Formación

foto: universidad

No se necesita tener un diploma para traducir. O sea, tener un diploma no determina la calidad del trabajo. Sin embargo, muchos traductores han seguido formaciones específicas en traducción. Para los intérpretes profesionales, sobre todo para quienes se desempeñan en Europa, haber seguido un curso universitario en interpretación es casi la norma. En principio, esos cursos universitarios permiten que el futuro traductor o intérprete adquiera, entre otras cosas, los conocimientos necesarios (métodos, técnicas, teoría, etc.) para ejercer su profesión.

Diplomas de grado y posgrado

Las escuelas de traducción e interpretación que ofrecen carreras universitarias de grado y posgrado existen, pero no en todos lados. En Europa existe una gran variedad de diplomas de grado y posgrado en traducción y disciplinas relacionadas (terminología, lingüística...), y en varios países de América Latina y en Canadá también, pero en Estados Unidos muy pocas universidades e instituciones terciarias ofrecen ese tipo de cursos.

Para ingresar a esas instituciones, en general, se debe aprobar un examen que evalúa el dominio de la lengua materna y de la(s) lengua(s) extranjera(s), así como también evalúa conocimientos más generales (sobre asuntos de actualidad, por ejemplo, para quienes eligen estudiar interpretación).

Cursos cortos

Además de la formación inicial y de los posgrados en traducción e interpretación, existe también una cantidad de cursos cortos, escuelas de verano o conferencias en diversos temas relacionados con la disciplina, como un tipo de traducción particular (traducción audiovisual, interpretación de lengua de señas), herramientas disponibles (programas informáticos, localización) o problemáticas específicas de cada especialidad (traducción financiera, traducción médica, etc.).

Las conferencias en realidad no forman tanto sino que permiten el intercambio y los contactos entre colegas y empresas y permiten que uno esté al día con todo lo que ocurre en el ámbito de la traducción.

Otras disciplinas

La formación en traducción se complementa casi siempre con una formación en otra disciplina. Esta otra disciplina será la especialidad del traductor o intérprete. El traductor no tiene que ser agrónomo o ingeniero civil para traducir textos en esas áreas, por ejemplo, pero el dominio del tema le debe permitir comprender el texto original para verterlo en la otra lengua de manera correcta y natural. El traductor no debe conocer todo sobre el tema, pero debe saber dónde y cómo encontrar lo que no sabe y a quién consultar al respecto, en caso de que fuera necesario. Así podrá decidir cómo formular esos textos de forma que la traducción sea correcta, precisa, se lea con naturalidad y se ajuste a las normas (de estilo, etc.) de la lengua de traducción.

Algunas instituciones

Algunos cursos de traducción a distancia



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Actualizado: 2010-04-10.