Es común que se confunda la profesión del traductor con la del intérprete. La diferencia parece obvia y sencilla:
El traductor traduce documentos escritos.
El intérprete traduce el discurso oral.
Sí, los dos, de hecho, traducen, en el sentido amplio de esta palabra, es decir, expresan en una lengua un texto (escrito o hablado) que ha sido expresado en otra lengua. Pero el hecho de que el traductor trabaje con la lengua escrita y el intérprete con la lengua hablada implica que las condiciones de trabajo, el proceso de traducción, la metodología y las técnicas que uno y otro utilizan sean diferentes.
habilidades Ambos profesionales deben conocer bien el tema del texto que traducen así como deben dominar perfectamente ambas lenguas. Pero la capacidad de memorizar y de tomar notas no son tan esenciales para el traductor como lo pueden ser para el intérprete. Inversamente, ser detallista o redactar bien son habilidades que los traductores deben tener pero que no son esenciales para los intérpretes.
Los mejores traductores no son necesariamente buenos intérpretes y viceversa. Hay quienes complementan ambas profesiones, aunque no es lo más usual.
condiciones de trabajo El traductor en general trabaja solo frente al texto, mientras que el intérprete simultáneo comparte la cabina con un colega y el intérprete de señas se encuentra frente a las personas para quienes interpreta. El traductor consulta obras de referencia, glosarios, diccionarios y por más que el plazo para entregar el trabajo sea corto, puede releer lo traducido, hacer modificaciones, etc. El intérprete no puede volver atrás. (El traductor audiovisual, por otro lado, se enfrenta a otros problemas, ya que trabaja no sólo con texto sino también con imagen y sonido.)
Las dos modalidades más conocidas son las siguientes:
En la página de la Dirección General de Interpretación de la Comisión Europea se pueden consultar otros tipos de interpretación: relé, inversa, pivot, cheval, asimétrica, susurrada, lenguaje gestual.
Es una lengua natural que utiliza gestos, a diferencia de las lenguas orales, pero, al igual que éstas, tiene una gramática, vocabulario y una fonología propias. No existe una lengua de señas universal ni una lengua de señas por país: lo que hay son variaciones regionales.
El intérprete de lengua de señas se desempeña en otro ambiente, ya que interpreta una lengua expresada con señas en el marco de la misma lengua/cultura.
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